Hace ya más de diez años que tengo página web. Tengo que reconocer que me había acostumbrado al esquema de la web pero le veía varios problemas importantes. Uno es que la web es algo estático, difícil de modificar y que atrae pocas visitas. Son tres cuestiones que al final hicieron que diera mi brazo a torcer y pasarme al blog. Estoy contento con ello porque los tres problemas mencionados quedan muy bien resueltos.

Mis consejos básicos son:

Utiliza WordPress. Es gratuito, fácil de instalar, administrar y usar. Tiene una multitud de plantillas y extensiones.

Ubica el blog en tu sitio. Lo habitual es que el blog se sitúe en un subdirectorio de tu sitio con el nombre blog. De esta forma el blog da fortaleza al dominio principal.

Personaliza tu diseño. Lo mejor es darle al blog el mismo estilo y diseño que el que tenga la web para no confundir mucho al personal.

Optimizar la estructura de la URL del blog. Procurar que sea lo más sencilla y abreviada posible.

Tono de voz. En el blog es recomendable mantener un tono de redacción lo más parecido a una conversación normal sin tecnicismos ni autobombos.

Interacción con el usuario. Hay que responder a los comentarios y agradecer las críticas.

Temas. No hablar solamente de la empresa y de sus servicios. Es bueno abarcar las noticias del sector, acontecimientos, dar consejos, casos de estudio, etc.

Frecuencia de publicación. Hay que ser constante y se recomienda como mínimo una o dos veces por semana.

Formato del contenido: No hay que limitarse a escribir texto que ya está bien. También es interesante poner fotos y vídeos.

Usar las técnicas SEO. Lo mejor para aumentar las visitas es incluir en el texto del post tanto enlaces internos como externos. Dos o tres de cada es lo que se sugiere como lo mejor.